Apuntes de ruta y fotografía II

julio 27, 2026

Viajaba por la Carretera Austral chilena, dejándome sorprender en cada curva por la inmensidad y la belleza del paisaje, cuando de pronto, en un recodo del camino, apareció la escena: un gaucho a caballo avanzando con calma, mientras un perro lo seguía fielmente.
Mi primera reacción como fotógrafo fue inmediata: detener el vehículo y tomar varias fotografías. Las imágenes eran buenas, sí, pero había algo que no terminaba de convencerme: tenía al gaucho y a su perro de espaldas.
Fue entonces cuando mi mente hizo click y recordé una entrevista que había visto tiempo atrás a Steve McCurry. En ella contaba cómo había logrado muchos de sus mejores retratos. Decía que casi nunca se acercaba a una persona y comenzaba a fotografiarla de inmediato. Antes buscaba generar cierta cercanía, entablar una conversación, conocer un poco más al personaje. Recién después levantaba la cámara.
Con esa idea todavía presente, me acerqué al gaucho. Detuve el vehículo, bajé, lo saludé y le pregunté de dónde era. Le dije que me parecía increíble verlo recorrer aquella carretera tan solitaria a caballo, acompañado de su perro.
Ahí conocí a José, “el bagual”
José me contó que solía recorrer varios kilómetros de la ruta montado a caballo, y que su fiel compañero de viaje se llamaba Tranco. En pocos minutos se dio una charla simple pero muy interesante: hablamos de su recorrido por esos caminos australes y también de mi viaje por la Patagonia chilena.
En un momento le conté que la fotografía era una de mis grandes pasiones y que me encantaría poder retratarlo. José sonrió y me dijo que no tenía ningún problema.
Entonces volví a levantar la cámara.
Las fotografías que hice después de esa conversación fueron muy distintas a las primeras. Más que una imagen de paso, sentí que estaba retratando una historia; que detrás de ese jinete había una persona a la que acababa de conocer, aunque fuera apenas por unos minutos.
Antes de despedirnos le pedí alguna forma de enviarle las fotos, y con gusto me compartió su Instagram.
Hasta hoy sigo en contacto con José por ese medio.
Y cada vez que recuerdo aquel encuentro perdido en la inmensidad de la Carretera Austral, agradezco en silencio aquella enseñanza de Steve McCurry: a veces, antes de fotografiar a alguien, primero hay que detenerse a conocerlo.

Autor: Daniel H. Oliveros Fotógrafo y miembro de OMBÚ

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