Estoy en constante búsqueda de una conexión auténtica entre lo que siento y lo que muestro a través de la fotografía. Mientras tanto, disfruto el camino.
La fotografía siempre fue parte de mi vida. Desde muy joven sentí la necesidad de capturar momentos, sensaciones y lugares. Así empecé a formarme: hice cursos de fotografía básica, revelado en laboratorio blanco y negro, fotografía de naturaleza, retratos… y en los últimos años, me he volcado más hacia el desarrollo creativo y personal.
La naturaleza fue siempre mi primer refugio visual, pero con el tiempo comencé a encontrar belleza también en lo cotidiano: en los instantes que la luz dibuja, en el paso del tiempo, en las huellas sutiles de lo simple.
La fotografía es hoy mi manera de expresarme. Antes lo fue la pintura, luego la danza. Cada etapa me enseñó algo sobre el lenguaje del cuerpo, del color, de la emoción. Hoy, a través de la cámara, sigo explorando y creando. Por eso siempre estoy desarrollando proyectos personales que me desafían y me inspiran.
La luz es una fuente inagotable de ideas, y yo estoy acá para seguir descubriéndola.